Se puede conseguir perfectamente alojamiento web barato y de buena calidad, la cuestión está en saber cómo elegirlos bien.

Si quieres un hosting para WordPress y, en general, si tu sitio web esta basado en una aplicación que usa PHP y MySQL, como es también de sitios basados Joomla o una tienda online basada en Prestashop, lo más seguro es que acabes equivocandote si no le dedicas un poco de tiempo a saber cómo un hosting para tu proyecto antes de contratar el servicio.

Si lo haces mal, o bien, estarás pagando de más por un servicio malo que no se lo merece ese dinero o acabarás con un servicio de tan mala calidad que cuando empieces a tener un poquito de tráfico tendrás complicaciones con problemas de caídas, lentitud y otros problemas.

¿Cómo se elige un hosting barato, pero bueno?

En esto hay básicamente dos cosas que tienes que saber hacer bien:

1. Has de saber distinguir un servicio de alojamiento web de calidad de uno malo
2. Saber elegir el hosting web óptimo para tus necesidades (con las prestaciones que necesitas y sin florituras que impliquen un sobreprecio)

Existen muchos tipos de alojamiento web barato a los que en los últimos años se han añadido nuevas modalidades como el cloud hosting o el hosting administrado deWordPress o Joomla. Esta última es una opción que va más allá de un hosting clásico e incluye, además, un pack de servicio especializado para el caso de que quieras montar, por ejemplo un blog WordPress o una web basada en Joomla. Según el caso, puede ser muy interesante porque por un poco más de dinero te puede ahorrar muchas horas de trabajo y muchos dolores de cabeza.

¿En qué te estás metiendo al comprar un hosting?

Si contratas un hosting barato para un sitio web sencillo, compuesto por páginas estáticas HTML no vas a tener que superar grandes problemas. La dificultad estará, si acaso, en cosas ajenas al hosting en sí, es decir, en dominar el lenguaje HTML y/o las herramientas con las cuales editas estas páginas, el trabajo con FTP para subir las páginas desde tu ordenador al servidor, etc., pero a partir de aquí, poco más. De todos los escenarios de hosting, una web de este tipo es el más sencillo con diferencia.

Sin embargo, si lo que vas a montar en tu servidor no son simples páginas estáticas, sino una de las típicas aplicaciones PHP con base de datos MySQL como un blog WordPress, un gestor de contenidos Joomla, una wiki como MediaWiki, un foro phpBB, etc., las cosas se complican más porque con esto estás usando tecnologías mucho más sofisticadas que simples páginas HTML estáticas.

Esto implica que las exigencias para el servicio de alojamiento web son bastante mayores porque estas aplicaciones son mucho más pesadas para un servidor web que una web basada en páginas estáticas.

La instalación inicial de una de estas aplicaciones suele ser bastante sencilla, pero una vez en marcha, conforme vayas logrando más tráfico, llegarán también incidencias no triviales de resolver, será imprescindible optimizar bien la aplicación PHP en cuestión para mantener una velocidad de carga aceptable de las páginas, hacer un mantenimiento periódico a la base de datos MySQL, etc.

Son cosas que una persona sin un perfil técnico puede aprender perfectamente con un curso adecuado o a base de formarse por libre en blogs que escriban sobre estos temas, pero quizás te compense no dedicar tiempo y esfuerzo a esto y optar por un servicio de hosting que por un poco más de dinero te dé estas cosas resueltas.

Además, si llegas a este punto de dificultades es porque tu web ya ha logrado un nivel de visitas importante (con poco tráfico tu hosting no te dará mucha lata) y prácticamente seguro podrás generar ingresos suficientes como para plantearte invertir una parte de ellos en olvidarte de estos temas técnicos y poder centrarte en tu negocio que es tu web. Hacer esto puede ser una excelente inversión porque te permitirá desarrollar tu negocio más rápido sin perder horas con cosas que, en realidad, no te aportan ningún valor.

En definitiva, como ves, elegir bien el hosting adecuado para ti no es solamente una cuestión de saber identificar un servicio de calidad y que cubra las necesidades para tu caso, sino que hay que tener en cuenta también un tercer aspecto: que la modalidad de alojamiento web se adapte, además, a tu perfil de conocimientos para que no te encuentres, de repente, superado por situaciones técnicas que no sabes resolver o simplemente para que la parte técnica del hosting no te robe un tiempo precioso que deberías estar dedicando a tu web.

Existen modalidades de alojamiento web para todos los gustos, es simplemente cuestión de que primera sepas cuales son, conozcas sus diferencias y a partir de ahí elijas la que más te conviene a ti.

Las 4 grandes opciones de alojamiento web entre las que escoger

Las opciones más importantes que te ofrece el mercado de alojamiento web se pueden reducir básicamente a las cuatro siguientes:

1. El hosting compartido “clásico”, una opción muy económica y con una complejidad técnica asumible

Como hosting “clásico” voy a entender el hosting compartido de bajo coste y el hosting VPS (servidor privado virtual).

Un hosting compartido de buena calidad es una opción de bajo coste que vale tanto para un web con páginas HTML simples como para una web basada en una aplicación PHP. Por este motivo y su bajo coste es la opción de entrada ideal para cualquier web.

En el caso de nuestro proveedor de alojamiento web barato fue durante mucho tiempo Hostgator (y lo seguimos recomendando) usando simplemente una opción compartiada básica. Las opciones compartidas empiezan con un coste muy bajo y, sin embargo, sorprende lo profesionales que son las prestaciones, tanto en la carga que soportan los servidores como el servicio de atención al cliente (por ejemplo, puedes acceder a los técnicos inmediatamente vía chat o teléfono en cualquier momento). Pero lógicamente ese no es el panorama habitual.

Como ya mencionábamos antes, la otra alternativa de hosting barato compartido en español es Webempresa.

De lo contrario de lo que muchos creen, un alojamiento web compartido bueno, a pesar de su bajo coste, ya tiene una capacidad de tráfico bastante elevada, incluso para alojar aplicaciones PHP (si están bien optimizadas). Con un blog WordPress bien optimizado, por ejemplo, se pueden soportar perfectamente varios miles de visitas diarias.

El principal problema es inherente el propio concepto: para optimizar costes este hosting es eso, compartido y, por tanto, puedes tener “vecinos” molestos en tu mismo servidor que en un momento dado consumen una cantidad de recursos excesiva y afectan con ello negativamente tu rendimiento.

En estos casos el proveedor debe intervenir para regular la situación, pero esto ocurre con cierto retardo, de modo que la garantía de servicio es limitada en un alojamiento web de este tipo y depende, sobre todo, de la holgura con la que el proveedor dimensione su infraestructura de servidores. Aquí vas a ver mucha diferencia entre unos proveedores y otros: los malos apurarán los recursos siempre al máximo para exprimir cada céntimo de sus ingresos y los buenos se cuidarán de tener una holgura sana para mantener siempre o, al menos, casi siempre una buena calidad de servicio.

Por otra parte, en esta modalidad de servicio has de ser consciente de eres tú quien se hace cargo del mantenimiento de tu sitio. Ciertamente, en hostings buenos como el que recomendamos nosotros puedes recibir bastante ayuda y consejos con aplicaciones populares como WordPress, pero sigues siendo tú quien está a cargo y a quien le toca resolver los problemas específicos que estén relacionados con la aplicación y no con el hosting.

Por tanto, lo dicho: si no tienes un perfil técnico, la recomendación es que no te metas en un hosting, sin formarte previamente en la problemática de cómo hacer un mantenimiento de la aplicación en cuestión.

El mejor modo para conseguir esta formación es apuntarte a cursos especializados como éste. Ten en cuenta que, aunque puedas conseguir la misma información 100% recopilándola de diferentes webs, vas a tardar muchísimo más que si te apuntas a un curso.

Debes practicar y si tienes previsto, por ejemplo, montar un blog para una fecha determinada, no contrates el hosting dos días antes, contrátalo, al menos, con un mes de antelación o el tiempo que necesites para disponer de un buen número de horas que te permita montarlo tranquilamente, aprender a resolver los problemillas que te vayas encontrando y experimentar con los detalles y, en definitiva, rodarte un poco con lo que es llevar un blog con hosting y una aplicación PHP en general.

Incluso si tienes pensado acudir a un curso, se recomiendo esta práctica, porque una vez que te hayas rodado el partido que le saques al curso será mucho mayor porque ya que habrás identificado problemas que ni sabías que existían y tendrás mucho más criterio para plantear tus dudas.

2. Hosting VPS (servidor privado virtual), potente, pero no barato

Si te planteas comprar un VPS o, mejor dicho, alquilarlo, esta modalidad se diferencia de la anterior fundamentalmente en que en un servidor VPS ya no se comparte nada (en realidad sí se comparten las máquinas físicas, pero el truco es que se dividen mediante software en “servidores virtuales” que son exclusivos para cada cliente).

Es decir, en un servidor VPS dispones de unos determinados recursos sólo para ti y, por tanto, de mayores garantías de servicio que en la opción compartida. Eso hace que un hosting VPS ya no sea tan barato.

Una cosa de la que mucha gente no es consciente, es que se trata de una modalidad de servicio exige un nivel de conocimientos superior al hosting compartido si la quieres aprovechar. Típicamente, un servidor VPS ofrece muchas más posibilidades técnicas que un servidor de hosting compartido, pero también resulta técnicamente más compleja de manejar que la opción compartida, diría que bastante complicada para alguien no técnico.

Por tanto, no cometas el error de asociar la modalidad VPS únicamente a más prestaciones. No es eso, es una modalidad con objetivos diferentes a los del hosting compartido.

Como decía arriba, un servidor VPS no es barato.

Es importante recalcar estas características del hosting VPS porque existe la creencia frecuente y equivocada de que el hosting VPS, por definición, tiene más capacidad de tráfico que la opción compartida. Esto no es así.

Por tanto, si el motivo de comprar VPS en vez de compartido es aumentar la capacidad de tráfico de tu sitio, pero sin que se disparen los precios (comparado con un servidor dedicado, por ejemplo), replantéate esta opción porque te estás equivocando casi seguro con tu eleccción y piensa mejor en un hosting compartido de buena calidad.

Y si estamos hablando de muchísimo tráfico (varias decenas de miles de visitas al día), entonces asume que te tienes que gastar dinero en una opción realmente potente, posiblemente un servidor dedicado.

En ese sentido, querer comprar simplemente hosting VPS barato apurando precios lo máximo posible es un contrasentido, no tiene sentido. Otra cosa es intentar buscar un hosting VPS por las prestaciones específicas de un servidor VPS y razonablemente económico pero dentro de lo que se puede entender por “económico” en una gama VPS con las prestaciones adecuadas a tus necesidades.

En ese sentido has de saber que el hosting VPS, generalmente, busca en primer lugar la garantía del nivel de prestaciones (aislarte más de tus “vecinos” en un compartido) y mayores posibilidades técnicas como, por ejemplo, crear cuentas de hosting adicionales y diferenciadas dentro de nuestro servidor VPS como si tuviésemos varias cuentas diferentes de hosting compartido.

Por eso los niveles de entrada de VPS suelen tener muchas veces menos capacidad de tráfico que las opciones compartidas (aunque éstas sean últimas más baratas).

Como ejemplo de VPS, en el caso de Hostgator concretamente existen 9 niveles de VPS.

Según el soporte técnico de Hostgator, un VPS con una capacidad comparable a la de un servidor de hosting compartido se encontraría en torno a un nivel 3 o 4. Sin embargo, un nivel 1 sería mucho menos potente, aunque más caro, que la opción compartida.

3. El cloud hosting se adapta muy bien si tus necesidades son muy variables

La evolución normal de un proyecto web es un crecimiento inicial lento y controlado durante unos años. Si el proyecto tiene mucho éxito, llegará un momento en el que ese crecimiento puede ser muy rápido, incluso exponencial, una fase que supone un reto importante para la infraestructura de alojamiento web y en el caso de usar una aplicación PHP, para la propia aplicación (optimización de un blog WordPress, contramedidas para spam masivo, ataques de fuerza bruta, etc.).

Pero también puede haber situaciones mucho más imprevisibles, debido a campañas de publicidad o contar con el apoyo de personas influyentes al proyecto, y que generen un crecimiento muy rápido desde el principio o que cuenten con periodos de tráfico muy intensos e irregulares.

Un escenario de este tipo podría ser una web que tenga durante sus periodos normales de actividad unas 1.000 visitas al día de media (que se pueden soportar perfectamente con una cuenta de hosting compartido) las cuales se disparan durante periodos a varias decenas de miles de visitas para volver luego a bajar más tarde a niveles normales y así sucesivamente.

Son situaciones excepcionales, pero en algunos casos se producen y en estas situaciones un hosting convencional como los anteriores resulta demasiado poco flexible. En este tipo de hosting las prestaciones no son “elásticas”, tienen un techo fijo. Si llegas a los límites de la capacidad de tu hosting compartido o VPS y necesites dar un salto a una opción mucho más potente tendrás la necesidad de migrar a un alojamiento web más potente y esto tiene dos problemas:

1. Es lento porque hay que migrar de un servidor a otro. Como poco, se necesitan unas horas, algunas veces más de un día.
2. En el caso de hosting compartido requiere saber hacer una migración, no es complicado gracias a herramientas magníficas como ésta, pero es un tema más en el que se requieren unos conocimientos mínimos para no equivocarse. En el caso de un hosting VPS, no debería implicar ningún trabajo para ti, lo debería hacer todo el proveedor, pero no es tan inmediato y fácil como con un hosting cloud.
3. En el caso de un patrón irregular de tráfico, todo esto resulta muy incómodo, o tienes un servidor sobredimensionado (con el consiguiente sobrecoste) o uno infradimensionado (con las consiguientes incidencias técnicas).

El cloud hosting es una fórmula de hosting relativamente nueva que se adapta especialmente a bien a estas situaciones cambiantes por varios motivos:

1. Está diseñada desde un principio para ser flexible y ágil, se puede decir que funciona como un grifo que puedes “abrir y cerrar” sobre la marcha, con el consiguiente ajuste automático de las tarifas.
2. Mejoras en seguridad ya que las arquitecturas cloud suelen estar distribuidas entre diferentes máquinas con los consiguientes beneficios de redundancia (si falla una máquina la infraestructura hace que esto no afecta al sistema).
3. Se supone que una buena arquitectura de cloud hosting aprovecha mejor los recursos con los consiguientes beneficios de coste para el proveedor y el cliente final.

Todo esto hace que el cloud hosting sea una opción que suele tener un precio de entrada más alta, pero que es francamente atractiva.

Un ejemplo de un proveedor que ofrece este tipo de servicio es la empresa Gigas. Ofrece prestaciones muy interesantes y, además, cuenta con buenas referencias, soporte en tiempo real (similar al que ofrece Hostgator) y en español.

4. El hosting gestionado no es barato, pero ideal si te quieres olvidar de la parte técnica

En cuanto al nivel de prestaciones que puedas necesitar, con las tres opciones anteriores abarcas prácticamente todo el abanico de lo que puedas necesitar, pero el problema que tienen todas ellas en común es que la administración del servidor sigue requiriendo ciertos conocimientos técnicos y, en el caso usar una aplicación PHP como WordPress para la web, de los conocimientos propios relacionados con la tecnología de la aplicación.

Con un poco de ganas y paciencia, incluso una persona sin grandes conocimientos técnicos previos puede aprender a hacerlo. Pero si quieres tener unas garantías razonables de ser capaz de lidiar con las incidencias que tarde o temprano te encontrarás es necesaria esa formación.

La cuestión es que esto cuesta tiempo, especialmente si se va por la vía autodidacta en vez de asistir a un curso especializado. Lógicamente no todo el mundo tiene ese tiempo o simplemente no está dispuesto a asumir tareas técnicas.

Además, si se trata de una actividad profesional dedicada a generar ingresos, cada minuto que le dediques a la parte técnica es un tiempo que no estás dedicando a tu actividad principal. Con lo cual deberías plantearte si no te merece más la pena invertir algo de dinero en olvidarte de la parte técnica por completo para poder centrarte realmente en tu negocio.

En este caso normalmente la opción sería contratar a una persona que haga estas tareas por ti, pero en los últimos años se ha ido perfilando una alternativa intermedia que es muy interesante porque te ofrece casi el mismo servicio y más económico: contratar un servicio de hosting gestionado, especializado en la aplicación en cuestión.

A diferencia de un hosting normal, en un alojamiento web de este tipo, el servicio incluye asistencia especializada en la aplicación. En el caso de WordPress, por ejemplo, uno de los mejores servicios que se pueden encontrar en este momento es el de WPEngine.

El soporte de WordPress cubre cualquier necesidad que tengas para un problema típico de WordPress como lo puede ser, por ejemplo, la instalación o actualización de un plugin que causa problemas, ellos se harían cargo de solucionar este problema. Además, cuentas con una infraestructura específicamente diseñada para WordPress lo cual garantiza un rendimiento óptimo del blog, con lo cual te olvidas directamente de temas como la optimización para niveles de tráfico elevados.

Ésta es la diferencia con un servicio de hosting “puro” donde oficialmente no tienes soporte para este tipo de problemas que son 100% WordPress y que no tienen nada que ver con el servicio de hosting en sí, aunque es cierto que los hostings con un servicio “amable” como Hostgator harán un esfuerzo en asistirte hasta dónde puedan.

Por otra parte, existen opciones intermedias como Webempresa que ofrecen también un servicio de soporte a aplicaciones concretas. En el caso de Webempresa concretamente, ofrecen soporte para WordPress, Joomla y Prestashop. En este caso no es realmente gestionado porque sigues siendo tú quien administra la aplicación, pero cuentas con un equipo técnico especializado que te apoya y te dirige si tienes dudas o problemas. A cambio, cuesta mucho menos que un servicio gestionado completo como WPEngine.

El resultado práctico de esto es que, aunque siga habiendo algo de labor de administración, todo va a ser mucho más fácil y costar mucho menos tiempo con lo que podrás dedicarte a lo que realmente importa.