¿Qué es un hosting web exactamente?

Un hosting web es un servicio donde un proveedor te alquila un servidor conectado a Internet y en el que puedes alojar todo tipo de ficheros que para que se pueda acceder a ellos vía Internet.

Esto sería similar a copiar estos ficheros en una carpeta local de tu ordenador, pero con la diferencia de que en este caso esa carpeta se encuentra en el servidor del proveedor y su contenido es, por tanto, visible en Internet (siempre y cuando permitas que sea visible).

El uso más típico de un hosting es crear un sitio web (que, en realidad, no es más que un conjunto de ficheros en formato HTML que son las páginas web), pero también puedes usar tu hosting simplemente para permitir la descarga de cualquier otra cosa (documentos PDF, ficheros MP3 de audio, vídeo, etc.)

Aparte de los servicios básicos de alojamiento de fichero, un servicio de hosting incluye otros servicios de mucho valor añadido.

Entre ellos, los más importantes son los siguientes:
-Un servidor de correo electrónico que permite que tengas cuentas de correo con tu propio nombre de dominio.
-Alojamiento de aplicaciones web pasadas en PHP y bases de datos para crear webs generalistas, blogs, tiendas online o foros de discusión, por citar algunas de las aplicaciones más importantes.
Acceso vía FTP para almacenar y descargar ficheros.
-Crear discos virtuales, es decir, crear almacenamiento en la nube con tu propio servicio de hosting al que accedes como si lo tuvieras en tu ordenador.

Tres cosas básicas que tienes que saber antes de contratar un servicio de hosting

Cuando contratas un servicio de hosting hay una serie de cuestiones que tienes que tener especialmente claras puesto que están entre las principales fuentes de problemas con las que se encuentra la gente en su hosting.

1. El dominio puede formar parte o no del servicio de hosting

Para contratar el dominio para tu servidor de hosting tienes dos opciones:

Contratarlo como parte del paquete de hosting, lo que tiene la ventaja de la simplicidad porque está todo en el mismo sitio.
-Con otro proveedor diferente, normalmente proveedores especializados en dominios como NameCheap o GoDaddy. Tiene la ventajas de que puede salir algo más económico y de que generalmente ofrecen un poco más de posibilidades e interfaces de usuario más fáciles de utilizar.

En el caso de tener el domino y el hosting en proveedores diferentes, a través de una configuración relativamente sencilla, el dominio se “apunta” desde tu proveedor de dominios a tu servidor de hosting (se configura para que use los servidores DNS de tu hosting).

En el siguiente vídeo puedes ver cómo se configuraría Namecheap (proveedor de dominios) para apuntar a un servidor en Hostgator:

2. Diferentes aplicaciones, diferentes necesidades

Una de las principales razones de elegir mal el servicio de alojamiento web es el hecho de ignorar la diferencia entre una web “estática”, compuesta por una colección de páginas HTML muy simples con un contenido fijo (simples ficheros con extensión .htm o html, apenas cambia su contenido en el tiempo) y una web “dinámica” creada con un lenguaje de programación (típicamente PHP) cuyo contenido cambia continuamente, y lo que ello implica para la correcta elección del hosting.

Ejemplos típicos de aplicaciones dinámicas son los foros de discusión, las wikis como la Wikipedia o un blog WordPress o una tienda online creada con herramientas como Prestashop o Magento.

Todas estas herramientas están hechas en PHP y presentan el mismo problema de cara al hosting: suelen usar base de datos para almacenar la información dinámica y esto, junto con la ejecución de PHP las hace mucho más exigentes para el servidor.

En una simple web estática, cuando los usuarios navegan por ella, cada vez que entran en una página simplemente se están bajando el correspondiente fichero HTML, un proceso relativamente “ligero” para el servidor. En cambio, en una web dinámica, basada en PHP, como un blog WordPress, cada vez que entran en una página tiene lugar un proceso que genera esa página “sobre la marcha”.

Por tanto, un servidor que puede atender a muchos usuarios con una web estática se puede venir rápidamente abajo si lo que se aloja es una aplicación web como WordPress. Éste es uno de los errores más típicos que cometen los usuarios al contratar un proveedor de hosting: contratar un servicio muy barato, completamente infradimensionado para sus necesidades.

Esta problemática se explica también más a fondo en este vídeo:

3. Según la aplicación, hay escoger el sistema operativo adecuado para tu servidor

En este punto muchos proveedores te permiten elegir entre Linux y Windows.

Para la mayoría de los usuarios, Linux va a ser la mejor opción. Se considera como el mejor sistema operativo para servidores web y está muy probado. Para que te hagas una idea, la Wikipedia, por ejemplo, está montada sobre un sistema de este tipo.

Si tienes intención de instalar aplicaciones web que usan PHP, Perl, Python, de utilizar bases de datos MySQL como WordPress o Joomla, Linux es la opción natural.

La razón de elegir Windows será que quieras instalar aplicaciones basadas en tecnología Microsoft como ASP.NET y bases de datos SQL Server. En este caso, en un servidor Linux simplemente no se podrían ejecutar.

Los principales tipos de alojamiento web y sus diferencias

Existe una gama bastante extensa de tipos de alojamiento como puedes comprobar fácilmente en webs de comparativas como, por ejemplo, Hosting Mundo.

Las principales opciones para la enorme mayoría de los usuarios, serán las de la lista siguiente.

1. Hosting gratuito

Los hosting web gratuitos, aparte del alojamiento de ficheros, suelen incluir las prestaciones más importantes: acceso vía FTP, correo electrónico y soporte para aplicaciones PHP. Para que el dominio sea también gratis, suelen ofrecer además gratis un subdominio del proveedor.

Es decir, por ejemplo, el proveedor de hosting gratuito x10hosting.com asigna subdominios de “x10.mx”, de modo que para un usuario “pepito”, el dominio del servidor del usuario sería “pepito.x10.mx”.

Ventajas:

-Interesante para probar y aprender.
-Permite mantener un entorno de desarrollo para un entorno real a coste cero.

Desventajas:

-Las opciones gratuitas suelen tener capacidad de proceso muy pequeña, poca memoria, severas limitaciones de los recursos como espacio en disco o la transferencia mensual
Nivel de servicio de muy baja calidad (muchas caídas y paradas de mantenimiento). Y es normal, no pretenden ser opciones para webs reales, sino alojamientos web compartidos (la modalidad que se explica a continuación) muy “capados” como reclamos para contratar un hosting de pago con el proveedor en cuestión.

2. Hosting compartido

El hosting compartido es la opción más adecuada para la enorme mayoría de los usuarios.

Seguramente estemos hablando de que para el 95% o más de los lectores que lleguen a este post ésta sea la opción de hosting más adecuada.

Como sugiere el nombre, en esta modalidad, varios clientes comparten una misma máquina. Entre ellos no se ven, cada uno tiene su espacio privado y exclusivo, pero la carga que generan sus webs en el servidor es compartida y por tanto la carga de unas webs puede afectar a otras.

Ventajas:

-Por lo general, se adapta muy bien a las necesidades de uso personal (por ejemplo, un blog) y profesionales y pequeños negocios.
-Esta opción es que resulta muy económica y, con un buen proveedor como el nuestro, se pueden conseguir prestaciones realmente buenas por poco dinero. A veces se le llama también hosting barato (muchas veces con connotaciones despectivas) precisamente por ser muy económico.
-Una cuenta de un proveedor de calidad aguanta mucho tráfico, más que suficiente para la gran mayoría de los casos. Como ejemplo, aquí puedes ver también el tráfico que hemos estado soportando con un hosting de bajo coste, Hostgator.
-Un buen servicio de hosting ya suele ofrecer una disponibilidad muy razonable, es normal que se garantice una disponibilidad del 99,9% (el servidor se encuentra caído como máximo el 0,1% del tiempo)

Desventajas:

El principal problema del hosting compartido es que abundan proveedores poco serios que apuran tanto el número de clientes y recursos asignados que acaban con servidores completamente infradimensionados.
Debido a lo anterior, es frecuente encontrarse con problemas de lentitud, incapacidad para absorber picos de tráfico altos, inestabilidad (caídas frecuentes y largas), etc.

En definitiva, si un servidor compartido, si el proveedor mantiene una holgura sana en el dimensionamiento del servidor, tu web va a ser capaz de aguantar mucho tráfico, incluidos picos de tráfico excepcionales.

Pero mucho cuidado con el proveedor que elijas, especialmente en esta modalidad que es de bajo coste, hay un mundo diferencia entre unos y otros y, por tanto, resulta especialmente importante elegir bien tu proveedor.

No obstante, si estos niveles de tráfico dejan de ser la excepción y se convierten en la norma, ya es aconsejable plantearse una opción superior.

3. Hosting VPS (Virtual Private Server)

En la modalidad de hosting VPS el servicio consiste en poner a disposición del cliente un servidor exclusivo (privado), pero no como máquina física, sino como máquina virtual, con diferentes niveles de recursos (potencia de procesador, memoria, etc.) entre los cuales el cliente puede elegir el nivel que necesita para su caso concreto.

En el caso de Hostgator, por ejemplo, en el momento de la redacción de este post hay una gama de 9 niveles, VPS Level 1 hasta VPS Level 9.
A continuación puedes ver las prestaciones del VPS Level 1:
captura-vps-level-1
Y las prestaciones del nivel VPS Level 9 (el más alto):
captura-vps-level-9

Ventajas:

-Es un esquema muy flexible, capaz de adaptarse rápido a la demanda ya que ante mayores necesidades de recursos el proveedor puede “abrir el grifo” de recursos inmediato (implica lógicamente un cambio de tarifas).
-Al no estar compartido el servidor, no se puede ver comprometido por picos de actividad de otros clientes.
-Es una solución más profesional puesto que viene unida a un mayor control del servidor de hosting o la posibilidad de poder crear varios espacios independientes de hosting que funcionan como varias cuentas de hosting compartido dentro del servidor VPS.
-Con un único servicio de hosting puedes alojar sitios web diferentes como cuentas de hosting diferenciadas y adaptadas a diferentes necesidades.

Desventajas:

Aumento sensible del precio
-Una cosa que mucha gente no sabe es que las prestaciones de los VPS básicos, a pesar de sus tarifas mayores, en sus niveles básicos suelen ser inferiores a las prestaciones de un hosting compartido de calidad. Esto es así porque un hosting compartido de calidad ya ofrece unas prestaciones considerables en cuanto a recursos, simplemente no garantiza que éstas estén disponibles en todo momento para tu web, cosa que sí garantiza un hosting VPS.
-Una mayor complejidad técnica de administración del servidor, normalmente sólo al alcance de personas con buenos conocimientos técnicos. El objetivo de un servicio VPS no consiste únicamente en mayores prestaciones y garantía de servicios, sino que uno de las prestaciones más importantes por las que se paga con este servicio es el mayor control sobre el servidor.

Como puedes ver, sobre todo, en estos últimos puntos, el hosting VPS ya tiene una orientación mucho más profesional. Realmente la razón de contratar un VPS no es tanto aguantar mástráfico, sino tener más libertad para hacer lo que quieras con tu servidor. Es decir, es una opción para perfiles muy técnicos, no muy adecuada para usuarios “normales”.

Lo bueno es que llegado a esos niveles de tráfico el blog debería poder producir los suficientes ingresos como para cubrir de sobra el coste del hosting.

4. Hosting especializado/gestionado (ejemplo WordPress)

Con la popularidad de determinadas aplicaciones como WordPress ha ido cobrando también fuerza la opción de un hosting especializado, especialmente el hosting especializado en WordPress, aunque también son muy populares los hostings especializados para Joomla, Prestashop y Magento dada la gran popularidad de estas aplicaciones.

Los que pretenden estos servicios es ir un paso más allá de un hosting “puro” como, por ejemplo, Hostgator y ofrecer un soporte integral que no se limita a los servidores en sí, sino que incluye también el soporte técnico para garantizar el correcto funcionamiento de estas aplicaciones.

Dentro de esto el hosting gestionado es el “tope de gama” en servicio porque ya no es simplemente soporte, sino administración proactiva de la aplicación en cuestión. Es decir, ellos te administran el hosting y la aplicación (sus actualizaciones, parches, configuración de seguridad, solucionar problemas, etc.). Es un servicio “llave en mano” el cual pretende que te puedas olvidar de los problemas del hosting y la aplicación y centrarte en los contenidos de tu sitio.

Ventajas:

-Estos servicios se encuentran optimizados para la aplicación en cuestión.
-Te quitan la carga de tener que lidiar con las tareas más pesadas y complejas para alguien no técnico como la instalación inicial, mantenimiento y seguridad de tu aplicación (en diferentes grados, según el nivel de servicio contratado).
-Al ser especialistas en la aplicación, conocen las “cosquillas” de cada aplicación (en el caso de WordPress, por ejemplo, cosas como plugins conflictivos o cómo optimizar su rendimiento lo más posible).
-Lo anterior redunda en definitiva en un funcionamiento mejor de la aplicación web (velocidad, estabilidad, seguridad…) y menos trabajo para el dueño del sitio web.

Desventajas:

-La principal desventaja de este tipo de hosting es que en el caso de los gestionados aumenta el precio sensiblemente.

Una de las opciones más famosas del mercado que es WPEngine, un hosting gestionado para WordPress. Empieza con un precio muy razonable hasta un máximo de 25.000 visitas al mes. Pero si subes de ese tráfico, el siguiente escalón hasta 100.000 visitas/mes ya tendría un valor mucho más alto.

No obstante, esta opción se merece una pensada muy seria puesto que en el caso de WPEngine, por ejemplo, el servicio es excelente y te ahorras tiempo “perdido” que dedicas al mantenimiento de la instalación del blog cuando lo podrías dedicar realmente a tu actividad.

Webempresa no llega a ser un hosting gestionado (sigues administrando la aplicación tú mismo), pero tienes un equipo especializado en WordPress, Joomla y Prestashop que te ayudará con los problemas que puedas tener en cualquiera de estas tres aplicaciones. Con el descuento para nuestros lectores te ahorras un 20% y la opción más básica te sale muy poco dinero por el valor añadido que ofrece esta opción.

5. Cloud hosting

El cloud hosting (hosting en la nube) es una opción relativamente reciente y muy interesante.

Se trata de una evolución del hosting tradicional que usando tecnologías propias de la nube reparte el servicio prestado entre varias máquinas físicas. En este modelo es también muy típica la tarificación por consumo (potencia de procesamiento consumida, etc.)

Ventajas:

-Las ventajas propias del concepto de cloud hosting: sobre todo, seguridad (disponibilidad por redundancia) y una gran flexibilidad para crecer fácilmente ante una mayor demanda (escalabilidad).
-Existe una oferta con muy buena relación calidad/precio (por ejemplo, el proveedor Gigas)
-Debido a la flexibilidad inherente del concepto es un hosting capaz de adaptarse de manera muy rápida y sencilla a las necesidades cambiantes del usuario.

Desventajas:

Las opciones de entrada suelen tener un precio más elevado que las opciones de hosting compartido.

6. Otras opciones de hosting

En la práctica será muy raro que la solución que se adapte mejor a tu caso no se encuentre entre las anteriores. Esto puede ser el caso, por ejemplo, cuando con mucho tráfico (aprox. >500.000 de páginas vistas /mes) dónde conviene ir pensando ya en un servidor dedicado (similar a un servidor VPS, pero como máquina física).

¿Cuál es la solución que necesitas tú?

A la hora de elegir la opción que más de conviene hay que tener en cuenta, sobre todo, tres parámetros:

-Si la web se compone de simples páginas estáticas o se trata de una aplicación web como un blog WordPress, más existente para el servidor
-El tráfico que prevés para tu sitio web
-Tus posibilidades económicas (personal o profesional)

Aquí caben aún muchos más criterios y combinatorias, pero voy a tratar de reducirlas a tres escenarios dentro de los cuales te deberías poder encuadrar:

1. Web estática muy simple, compuesta sólo por páginas HTML

En este caso, un buen hosting compartido te servirá perfectamente incluso para un tráfico muy elevado.

Aunque, en general, el límite de tráfico es algo muy variable, en este caso se puede decir que un buen servicio de hosting compartido debería soportar fácilmente un tráfico de unos pocos cientos de miles de páginas vistas/mes sin problemas, incluso sustancialmente más.

No obstante, el tema tráfico ha de matizarse más. En un sitio que usa muchas imágenes y con mucho peso (por ejemplo, por no haberse optimizado ni reducido), por ejemplo, estas estimaciones se vendrían totalmente abajo.

2. Web dinámica no profesional (blog, foro, etc.) y sin pretensión de generar ingresos

En este escenario ya es más complejo. Como norma general, aquí el hosting compartido también debería ser una fórmula válida. Primero porque con aplicaciones bien optimizadas se puede soportar un tráfico considerable y porque, además, normalmente en este caso tu presupuesto estará limitado y al no prestar un servicio comercial deberías poder tener una cierta tolerancia a problemas como caídas puntuales ante picos de demanda muy fuertes.

La estimación del tope de tráfico en este caso se vuelve más compleja porque depende mucho de la aplicación concreta y es imposible generalizarla. Un blog WordPress bien optimizado con plugins de cache y otras medidas, por ejemplo, no genera la misma carga que un foro de discusión (por el alto % de comentarios que provocan operaciones de escritura en la base de datos, que son operaciones pesadas para el servidor).

Como orientación, un blog WordPress bien optimizado puede soportar perfectamente >100.000 páginas vistas / mes.

Si quieres ver cómo se instala un blog en un hosting compartido, echa un vistazo a este vídeo:

Y por último, ten en cuenta que si llegas a los límites de tráfico de un buen servicio de hosting compartido, precisamente el hecho de tener esta cantidad de tráfico debería permitir financiar sin ningún problema una opción dehosting superior.

Por ejemplo:
Supongamos que has llegado a un tráfico de 100.000 páginas vistas / mes y efectivamente observas que estás empezando a tener problemas. Simplemente con publicidad AdSense (que es una de las opciones de monetización más simples y con peor rendimiento…) no deberías tener grandes dificultades para generar. Según el nicho temático de tu sitio, podrías ganar incluso sustancialmente más (AdSense es contextual y las cifras varían enormemente en función de la temática del contenido en el que se insertan los anuncios).

3. Web dinámica profesional (blog, foro, tienda online, etc.) y/o con intención de generar ingresos

La cuestión clave es tu tolerancia a las incidencias, sobre todo caídas y lentitud del servicio.

Una opción de hosting compartido puede ser perfectamente válida con proveedor que tenga altos estándares de calidad. No obstante, incluso con un proveedor bueno, siempre hay un pequeño riesgo de que un “vecino” tuyo en el hosting compartido en un momento determinado consuma recursos en exceso, lo cual te hará sufrir incidencias de lentitud o incluso caídas.

Si quieres eliminar ese riesgo, la opción a elegir es el hosting gestionado, pero recuerda que con este tipo de servicios aumenta sensiblemente el precio, especialmente si el tráfico empieza a superar las 100.000 páginas/vistas al mes.

Una opción muy interesante ante este escenario es combinar un hosting compartido premium donde sabes que no hay estrecheces con los recursos y combinarlo con la asistencia de un profesional especializado en WordPress que contratas por otra vía. Es una gestión más pesada (encontrar la persona adecuada, etc.) pero puede salir mejor de precio, junto con una gran calidad de servicio.