Presidential-Candidates-hillary-clinton

El ex presidente Bill Clinton, su ex vicepresidente Al Gore y la primera dama Michelle Obama también saldrán a la cancha en favor de la aspirante demócrata, con una aceitada maquinaria que contrasta con el caos en la campaña de Trump por sus explosivos comentarios sobre las mujeres.

El martes próximo, Obama, a quien un reciente sondeo le atribuyó el mayor nivel de aprobación de gestión de su segundo mandato, hará campaña por Clinton en Carolina del Norte, un estado clave en la lucha por la Casa Blanca donde Trump cuenta con gran apoyo.

La campaña de Clinton dijo en un comunicado que Obama subrayará en un evento en Greensboro lo que está en juego en los comicios de noviembre y hablará de la visión de Clinton sobre un país más fuerte y unido, con una economía que funcione para todos, no sólo para los ricos.

El mismo día, Gore se mostrará en favor de la candidatura presidencial de Clinton con un acto en Miami, Florida, otra de las batallas cruciales para poder ganar el 8 de noviembre, donde hablará de las elecciones y de la amenaza del cambio climático, dijo la campaña demócrata.

El miércoles y el jueves próximo, Bill Clinton hará una gira en ómnibus por el estado rural y clave de Iowa, en el Medio Oeste de Estados Unidos, para instar a sus habitantes a votar por anticipado, informó el equipo de campaña de Clinton en un comunicado.

Ese jueves, Michelle Obama hará campaña por Clinton junto a su compañero de fórmula, el senador Tim Kaine, en New Hampshire, otro de los 12 o 13 estados que definirá la elección de noviembre.

La primera dama urgirá a los habitantes del estado del extremo noreste del país a sumarse a los millones de personas que acudirán a las urnas en noviembre para apoyar a Clinton y Kaine, dijo la campaña de la candidata presidencial.

A un mes de los comicios, el concierto y la unidad entre los demócratas respecto de Clinton contrastan con la profunda división en el Partido Republicano por su candidato Trump, potenciada por el video filtrado recientemente con comentarios lascivos del magnate sobre las mujeres.

Hoy, Trump acusó de “santurrones hipócritas” a la decena de senadores, representantes y gobernadores republicanos que repudiaron sus palabras, le retiraron su apoyo y hasta pidieron que renuncie y permita que otro dirigente que encarne los valores del partido compita por la Presidencia.

Muchos de ellos enfrentan una difícil reelección en noviembre, cuando también se renueva el Congreso y los gobiernos de algunos estados, y temen que mostrarse con Trump los condene a una derrota segura.

Desde hace meses, mucho antes de que se conociera el video de Trump sobre las mujeres, sus rivales tratan de vincularlos al magnate inmobiliario y a sus no menos polémicas -aunque relativamente más toleradas- opiniones discriminatorias sobre los inmigrantes o los musulmanes.