Al menos 43 personas murieron y decenas resultaron heridas este sábado en un atentado con coche bomba cerca de un tribunal islámico en Azaz, en el norte de la provincia siria de Alepo, fronteriza con Turquía.

Del total de víctimas mortales, al menos seis, que han sido identificadas, son militares, detalló a la agencia EFE el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abdelrahman, una ONG pro oposición siria con base en Londres.

Los equipos de rescate están auxiliando a las personas que resultaron heridas, y cuyo número no pudo precisar el portavoz.

El pasado 13 de octubre, dos personas murieron y varias resultaron heridas cuando otro coche bomba estalló en una estación de la localidad.

Un mes después, perdieron la vida otras trece personas, la mayoría combatientes del opositor Movimiento Nuredín al Zinki, una de las facciones más importantes en la provincia de Alepo y de tendencia islamista, en un atentado cerca de una de sus bases en la ciudad.