Foto del usuario de Flickr Eneas De Troya

La bebida mexicana de agave es muy cálida, ya sea que literalmente quieras un trago caliente o algo que transporte tu alma a un sitio más soleado.

Cuando el clima invernal nos alcanza, nuestro deseo por el alcohol tiende a volverse muy obvio: preferimos ponches con piquete, vino caliente o quizás un poco de bourbon en el termo del café. Pero los licores oscuros y el vino no son las únicas opciones alcohólicas para curar nuestras penas álgidas. La próxima vez que el clima caiga pesado sobre tus temblorosos huesos, recurre al mezcal.

“Cuando hace tanto frío como en días pasados —y si te encuentras recorriendo las calles de Chicago—, hay dos opciones para ir a tomar un cóctel”, dice Jay Schroeder, jefe de la barra en Todos Santos. “Puedes hacer una bebida que te caliente desde el exterior, como un ponche o un Tom & Jerry; o un trago que funcione desde adentro”. Con suficiente fuerza, una bebida alcohólica sin tanto adorno te mantendrá caliente y cómodo sin tener que agarrar una taza humeante”.

El mezcal es uno de esos espíritus sin adornos pero fuertes. La bebida mexicana de agave es muy cálida, ya sea que literalmente quieras un trago caliente o algo que transporte tu alma a un sitio más soleado.

En una fría noche de febrero, en el King Cole Bar, dentro del St. Regis Mexico City, Pepe Ventura saca una botella de Mezcal Unión para hacer su Karwinskii Daiquiri. “Es un mezcal que no es tan ahumado”, dice Ventura. “Este cóctel es realmente fresco”.

La bebida es lo que Ventura llama una versión mexicana del daquiri, que combina mezcal hecho con agave Karwinskii con cítricos de invierno, Ancho Reyes (licor de chile) y jarabe de agave. Los adornos van fuera de la copa. Pone un plato de piña, toronja y rodajas de naranja, y un poco de Sal de Gusano. “Funciona perfecto con el mezcal”, dice Ventura. La bebida es brillante, fácil de beber. Uno bastará para elevar la temperatura de tu cuerpo, pero el mezcal derecho también sirve para eso. “Si te gusta el mezcal puro, también te mantendrá caliente”, asegura Ventura.

Incluso jugar con la temperatura del mezcal puede cambiarlo todo. “Una de mis actividades favoritas es calentar el Montelobos Espadín a temperatura corporal (37° C). Es fácil cuando pones la botella en un baño de agua tibia”, dice Iván Saldaña, cofundador y creador de Montelobos Mezcal Joven. “En las tardes frías, beber un buen mezcal templado con un poco de chocolate, un pastel o algo dulce es delicioso. Es sorprendente cómo puedes transformar el sabor de un mezcal sólo modificando su temperatura”.

En Dove’s Luncheonette en Chicago, los clásicos de invierno y demás licores reciben el tratamiento del mezcal. “En realidad, siempre estamos pensando en buenas opciones para el clima frío. En este momento estamos ofreciendo el Mezcal Hot Buttered en nuestro menú, se prepara con licor de café, mezcal Del Maguey Vida, mantequilla clarificada, jarabe de Demerara especiado y salvia quemada “, dice el barman Sam Carlton. “Además, nos encanta hacer variantes de temporada del Mezcal Negroni en la barra de Dove’s. El Mezcal Negroni es una de nuestras opciones más comunes, así que para invierno nos gusta usar ingredientes como Cynar, Fernet-Vallet, Amaro di Angostura, etcétera, para darle notas tostadas, cálidas y especiadas a nuestro Negronis”.

Publicado originalmente en VICE.com