El gobierno de Nicaragua se ha puesto en alerta ante la fuga de 18 prisioneros pertenecientes a la temida pandilla Mara 18 en el vecino país de Honduras, que han sido calificados por las autoridades hondureñas como “altamente peligrosos”.

La fuga ocurrió el pasado 11 de mayo de la Penitenciaria Nacional Marco Aurelio Soto, ubicada en la aldea de Támara, 30 minutos al norte de Tegucigalpa.

“Nuestra policía ha incrementado medidas de seguridad, públicas y de inteligencia policial”, indicó la primera dama y vicepresidenta de Nicaragua Rosario Murillo, en un discurso publicado por medios oficiales.

Tras la fuga masiva, la Policía de Honduras dijo a través de un comunicado de prensa que decidió “activar la alerta roja a través de la Policía Internacional (INTERPOL) con los entes de seguridad de los países de la región para sumar esfuerzos en la ubicación y captura de estos criminales”.

Además, por orden presidencial, las autoridades penitenciarias de Honduras trasladaron este martes a 773 detenidos, entre ellos varios pandilleros de la Mara 18, a otros dos centros penitenciarios.